martes, 24 de abril de 2012

Amigo que me lees desde hace mucho tiempo, hoy vuelvo a escribirte porque estoy muy feliz. El 20 de abril de 2012 (hace pocos días) fue la premiación del 9º Concurso de Poesia 2011
del ROTARY CLUB. Mi participación en el mismo recibió el 1º Premio con mi poema "SIN SENTIDOS" y el 2º Premio con el poema "DE CAMAS". Te podés imaginar que mi alegría es infinita. Te comento todo esto porque sé de tu apoyo y consideración hacia mis letras. Te dejo un beso enorme y será hasta mi próxima publicación.

viernes, 20 de enero de 2012

ABRAZO ATEMPORAL


Allá, en la provincia de Misiones, la tala indiscriminada de árboles me conminó a escribir este poema. El abrazo suicida de las orquídeas aferradas a sus troncos no podré olvidarlo nunca, la autora.




Quiero salvarte,
no me abraces,
no me beses,
libráte de mi,
y dejáme salvarte.

Estoy llorando y niego mi llanto en verde y sepia.
Si no te salvo, nuestro abrazo muerto antes de tiempo,
va a amontonarse en camiones que no saben de amor.
En una danza mortal sin complejo de culpa,
se mezclan colores grises con pinceles de hachas.
y los certeros tajos apurarán mi caída.
Quiero gritar, decirle a ellos que la tierra también llora.
que están pasando a degüello a los pájaros.
No me escuchan,
se esconden en refugios antinucleares
que sirven para potenciar la sordera que eligieron.
No arrojan bombas,
mezclan sierras mecánicas con filos templados en fraguas nativas.
Coleccionan el sudor de espaldas morenas por sol y por raza.
No les interesan las lágrimas que bañan arrugas ancestrales.
Después de muchos días de rapiña, prepararán su botín.
Cargarán mi sangre talada sin tu amoroso abrazo
y a mis pájaros locos aferrados todavía a sus nidos derribados.
En la planchada del camión acopiarán actos de amor
y los cientos de abrazos entre orquídeas y árboles muertos
reposarán para siempre.

Quiero salvarte,
no me abraces,
no me beses,
libráte de mi,
seguí tu destino de orquídea
y orna la frente de una muchacha vestida de novia.
Tal vez, más tarde,
coloquen su foto de casamiento
sobre una pequeña mesa hecha con mi cuerpo de timbó.
En ese momento vas a poder abrazarme,
no habrá despedida y en un nudo de mi madera
va a dibujarse el beso que ahora no puedo darte.

ALICIA CORA FERNÁNDEZ

miércoles, 19 de octubre de 2011


No dejes que me vaya,
porque al alejarme pierdo el camino del retorno.

No permitas que mi piel se marchite en este frío agosto,
vos podes hacer que florezca en primavera.

No siembres angustias en mi tierra abierta por tu arado,
regála con lágrimas de amor.

No abandones el luchar por mí.,
porque sabiéndote escudero, no le temo al enemigo.

No ocultes tus manos, bajo los guantes del olvido,
emborrachálas con caricias.

No finjas una indiferencia que está lejos de serlo,
al escucharme ya seremos dos en mis secretos.

No olvides las primaveras que cumplí a tu lado,
ahora quiero saber que cumplir inviernos es posible.

No me mires en el espejo de la verdad.,
porque mi reflejo va a contarte los años pasados.

No hables a mis espaldas,
porque no puedo oírte y ya hace tiempo que oigo lo que quiero

Ya ves que sencillo es este modo de pedirte un transcurrir sereno.

Ahora, si aún puede la duda, ser más que la certeza.
podés meter en tu valija todos los recuerdos.

No te pido nada más.

Por única vez desnudé mi alma y ¿sabés?, el sol ya la abrigó.

Voy a sentarme frente a la ventana,
a mirar pasar la vida, no a la que pudo ser y no fue.
Es una nueva, que está esperando cambiar tu adiós en bienvenida.

ALICIA CORA FERNANDEZ

sábado, 10 de septiembre de 2011

VÒRTICE


El rumor de la calle es un intruso en el cuarto.
Un viento cálido y húmedo se acurruca en las blancas cortinas.
y forma con ellas enormes velas
que impiden la vuelta campana de nuestro velero.
La luz de un atardecer demorado por nosotros,
poco a poco se apaga
y la noche avanza vendiendo sombras.
Esta felicidad es tan única y maravillosa
como ese libro incunable que nunca podremos poseer.
Los silencios inventaron paisajes sacudiendo modorras,
y hay guiños cómplices en el espejo empañado después de la tormenta.
La cama simula descansar,
y el velero anclado balancea monótonamente sus caderas.
Nadamos en el café que nos invade prepotente,
Esta calma chicha no dura más que minutos.
Un rayo de luna te acaricia por mí.
y el sosiego cae en desgracia
Vuelve a soplar el viento.
desplegamos las velas virando el rumbo
en poco tiempo el vórtice del Triangulo de las Bermudas
tragará nuevamente nuestra locura..

ALICIA CORA FERNÁNDEZ

sábado, 27 de agosto de 2011

AZOGUE


Se conocieron en la tienda de regalos,
cuando el calor de enero sudaba en los cristales.
Al mirarse cara a cara sonrieron a dúo.
Ella lo buscaba hace mucho
y cuando vio su traje marrón tabaco y la camisa brillosa,
supo que tenía que llevarlo a su casa.
El insomnio compartido se hizo hábito entre los dos.
Lo convirtió poco a poco en su confidente y asesor de vestuario.
Él trató de no engañarla nunca
y sus consejos fueron reglas de oro.

Aquel día, los ojos de ella estaban raros,
arrojaban chispas incendiarias en el cuarto creciente.
Le confió casi en un susurro que había conocido a alguien muy especial,
que creía estar enamorada y que la vida empezaba a sonreírle.
Excusas pensó él,
ya no la tengo atrapada en mí
su mirada se posó en otra que no es la que yo reflejo.
Lágrimas de mercurio se cuajaron en su luna.
El amor que se atrevía a mirarlo cara a cara ya no estaba.
Destino de espejo el suyo, de reflejo solamente,
ella puso el clavo y lo esclavizó a sus ojos.
Y ahora él, colgando de su soga de ahorcado sigue extrañándola.

ALICIA CORA FERNÁNDEZ

jueves, 4 de agosto de 2011

LA URRACA



Como una urraca vieja y avariciosa, acopiaba cosas, retenía recuerdos
y a veces olvidaba que los minutos preciosos de la vida son efímeros y no coleccionables.
La mudanza la encontró sentada en el centro de un mundo hecho con retazos.
Se fabricó un par de brazos extra y presentó batalla a los recuerdos.
Bolsas, cajas, sobres, todo un maremoto infernal que la invadía de prepo.
No tenía mucho tiempo, ya que el nuevo dueño llegaría pronto.
En su poder, la vida y la muerte, de aquellos que le sonreían desde una foto.
En una valija, encontró el vestido de casamiento de la abuela,
con su tela ardida y amarilla pintada por un almanaque impiadoso.
¿Y si lo guardo?, pensó… sus nietas la valorarían como antigüedad.
La risa sonó a campanazo en la casa vacía y se sintió ridícula.
Fue a la basura, no sin antes haberle dado un fuerte beso que se llevó, quién sabe adónde.
Viajó en foto a un verano del 56, caminando sobre una playa desierta
y saboreando en la boca aquel beso robado en un bosquecito cercano..
El placard con sus tazas, platos y cubiertos sin uso real, abrió puertas suplicando,
que lo liberara de su carga, y para regocijo del cartonero del barrio, fueron también basura reciclable..
Pasó al ropero con espejo en luna llena y acomodó la cara entre los pliegues de una blusa,
el perfume inconfundible de mamá trepó por su nariz y le emborrachó de ternura el corazón.
Mató emociones y aquietó el correr de la sangre, supo esconder para siempre las quimeras.
Una bolsa de plástico negro como las de la morguera tragó la ropa embalada casi sin mirar.
En la iglesia cercana el sacerdote, le dio las gracias por esa ayuda para los necesitados
No le dio recibo, tampoco se lo pidió y así dejó partir a ese bagaje de olvidos forzados.
Cerró archivos, acomodó las telarañas de sus ojos y regaló sueños imposibles.
Los recuerdos a veces caminan en silencio por su cuerpo,
se le meten en el alma y le dicen que aquel día disfrazó su cobardía
con una capa de valentía que nunca sintió y pudo sepultarlos a pesar de sus gritos llamándola.
Ahora, el nuevo dueño, abre ventanas con cristales de sol, le ayuda estrenar sonrisas
y trata de darle nueva vida al alma desolada que se esconde vestida con lutos.

ALICIA CORA FERNÁNDEZ

sábado, 18 de diciembre de 2010

SIN CABEZA



(En Diciembre de 2010, este poema obtuvo la Mención Especial en el 8º Concurso de Poesía, Cuento y Narrativa del ROTARY CLUB (República Argentina)



En la luz de París, hacemos noche
y en esa luz hacemos el amor..
El descanso llega y una lluvia persistente
abre paraguas rotos en todos los semáforos.
Salimos,
y vos, pintor de mis paisajes y escultor de manos sabias.
tomás mi cintura por asalto.
Con pies de papel, esquivamos charcos en veredas,
y saltamos canteros regados con algo parecido al agua bendita.
El Louvre está desierto,
los turistas desaparecieron.
Estamos solos.
Una escalera al cielo espera nuestros pasos,
y en el rellano final
me descubro en la Victoria de Samotracia.
Eternamente anclada a tu navío y con enormes alas desplegadas en un vuelo postergado para siempre.
Mi cabeza se perdió en un marasmo de luchas imposibles.
Este cuerpo ya no la quiere, porque se acostumbró a no padecer sus locuras.
Es mediodía, no llueve,
la luz de París secó canteros y veredas.
Volvemos al amor.
En la cartera, una fotografía mía clonada en una postal de la estatua
nos espía desde un tronco sin cabeza.

ALICIA CORA FERNÁNDEZ

domingo, 14 de noviembre de 2010

DESPUÉS, MÁS TARDE…


No te acongojes más por lo que has hecho;
Fango y espina tienen fuente y rosa.
William Shakespeare


Quieta y dormitando sobre un ovillo de sueños,

descansa después del último viaje.

Permitió que los sentimientos la tapiaran,

saltó charcos de plomo, cruzó rieles de fuego,

avanzó sobre filos de navajas,

respetó opiniones y sepultó certezas.

Como en comunión, creyó hasta caer en el aljibe de la mentira.

Olvidó caminos hechos para inaugurar picadas en la selva.

De lábaro libertario se transformó en bandera blanca vencida.

No hagas ruido, no la despiertes,

tal vez ese sopor la redima.

Después, más tarde,

acercáte despacio y poné tu mano en su lomo de gato virtual.

Hacé que tu sombra se acomode a la suya,

moldeá con caricias de luz sus tinieblas.

Enseñále a ser feliz,

contále de tu mundo e invitála a entrar en él.

Suspendé para siempre su fuga

ponéle tacos altos y una capelina de estrellas.

Alfombrá tu casa con plumas de gaviota.

Encendé un sahumerio de sándalo

y usá su boca de pebetero.

Me callo, está despertando.

y quiero dejarte a vos la tarea de abrirle los ojos a mi alma.

ALICIA CORA FERNÁNDEZ

sábado, 26 de junio de 2010

CORAZONES DE HUMO


Tengo las manos cargadas de sueños,
esos imposibles, que poco a poco voy cargando en la mochila.
Hoy decido partir porque el coraje abandonó mi corazón.
y nada ni nadie me retiene.
Veo cerca de mí un montón de hojas en blanco con los invisibles dibujos
de esas risas que no nos atrevimos a reír.
Escucho el silencioso sonido de los besos que no dimos,
y el aire cargado con todos los suspiros abortados, está atenazando mi garganta
La oficina queda a oscuras, apago la última dicroica,
y es mi encendedor la luz del escape.
Ayer,
él, era el recurso que en la calma,
prendía mi cigarrillo después del amor
y una lluvia de humo en corazones blancos
se arrojaba sobre nosotros,
convirtiendo la simple ceremonia de fumar en un rito mágico.
Ahora,
yo puedo recordar tu voz diciendo Hasta Mañana,
y vos sentirás hasta el último día de tu vida
mis dedos dibujando un Te Amo en tu espalda cansada.

lunes, 19 de abril de 2010

VIAJO A EUROPA


Los dejo por unos días, no me extrañen mucho o si, extráñenme como yo a ustedes.
Me voy a Europa con mi esposo y cuando vuelva les prometo que voy a traer fotos y me inspiraré para escribir poesías con los oídos, los ojos y la voz puestas en la cuna de la civilización. Hasta pronto y besos, besos, besos.